Un emprendedor me pidió desarrollar su tienda en línea.
Quería catálogo, inventarios, pagos, facturación y aplicación móvil.
Le envié la cotización.
—Está muy caro. ¿Y si mejor nos asociamos?
—¿Cómo sería?
—Tú haces todo el sistema y yo pongo la idea.
—¿Y cuánto me toca?
—El 10% de las ganancias.
—¿Cuánto vende actualmente tu negocio?
—Todavía nada. Justamente por eso necesito la aplicación.
El señor quería que yo invirtiera seis meses de trabajo para comprar el 10% de sus cero pesos.