Nuestra meta, al final del día, es reírnos de tus desgracias.

El sistema urgente que nadie utilizó

Jefes de pesadilla

Un viernes a las seis de la tarde llegó el jefe.

—Necesitamos este sistema para el lunes. Es prioridad nacional.

Cancelamos planes, trabajamos sábado y domingo, y el lunes a las ocho de la mañana estaba funcionando.

Pasó una semana.

Luego un mes.

Después de tres meses pregunté:

—Jefe, ¿qué tal está funcionando el sistema?

—Ah, todavía no lo usamos.

—¿Por qué?

—Estamos esperando que nos autoricen el formato de Excel.

Tres días programando el sistema. Tres meses esperando un Excel.