El cliente reportó que el sistema no funcionaba.
—¿Qué error te aparece?
—No abre.
—¿Qué navegador utilizas?
—El de Internet.
—¿Chrome, Firefox, Edge?
—El azul.
Entré por soporte remoto.
Tenía 37 barras de herramientas, seis antivirus instalados y una versión de Windows que parecía pieza de museo.
Después de revisarlo, le expliqué que su computadora necesitaba mantenimiento.
Me respondió indignado:
—No puede ser mi computadora. Ayer sí prendía.
Tenía razón. Prender y funcionar son exactamente lo mismo.