Nuestra meta, al final del día, es reírnos de tus desgracias.

Nada más un cambiecito

Clientes que no pagan

Entregué una página web completamente terminada.

El cliente estaba feliz.

—¡Quedó perfecta! Nada más quiero un cambiecito.

—Claro, dime.

—Que los usuarios puedan registrarse.

—Bien.

—Y comprar productos.

—Ajá.

—Y que haya vendedores externos, como Mercado Libre.

—Eso ya es otro sistema.

—Pero si solamente es agregar un botón que diga "Vender".

Para el cliente todo era un botón. Para mí eran seis meses adicionales de desarrollo.