Cliente: Recibí tu cotización sobre lo que va a costar el diseño de la papelería que te pedí.
Yo: ¡Perfecto! ¿y que le parece?
Cliente: Pues me quedó la duda… con ese precio ¿cuántas tarjetas, mantas, volantes y trípticos se incluyen?
Nuestra meta, al final del día, es reírnos de tus desgracias.