Sin quejarse
Un cliente impaciente quiere el diseño interior de su carnicería gourmet. Ya tiene el logo listo y la idea de lo que quiere.
Cliente: ¿Te gusta el logo? Lo hizo un canadiense que le trabaja a empresas multinacionales.
Yo: No me gusta. Está mal trazado y los degradados están mal aplicados.
Cliente: Nos lo hizo gratis, ni como quejarnos.
Dos largas semanas después de estar trabajando en trivialidades porque en realidad no tenía una idea de lo que queria y basando todo en el logo.
Cliente: Está padre pero, ¿crees que puedas cambiar el logo?