Si le echas ganas
Mi exsocio llegó un día a decirme que había conseguido un cliente, un amigo suyo con un alto cargo en el gobierno. Él quería que se le desarrollara un website para promover empresas locales a nivel mundial.
Yo: Pués se escucha muy bien, pero ya sabes que yo vivo de esto, no vaya a salir con que no paga porque es tu amigo.
Exsocio: No, ¿cómo crees? El es derecho, no te preocupes.
Al cabo de una semana tenía yo listo un demo de la página y la fuimos a presentar a la casa del cliente. Nos recibió en su fastuosa sala de juegos y nos ofreció unas heladas cheves, seguido de un excelente whiskey.
Cliente: Pues me parece excelente, me gusta mucho.
Yo: Qué bueno, ahora, mis honorarios serían de $$.
Cliente: Uy no, mira, yo he estudiado mucho a los grandes emprendedores de tecnología, así que en vez de pagarte con dinero, mejor te voy a dar acciones de la página. Sólo imaginate, en vez de tener $$ ahorita, cuando esto sea un éxito vas a tener $$$$.
Yo: Me imagino que sí, pero en verdad preferiría dinero en efectivo.
Cliente: ¿Qué no has visto al creador de Facebook? Él no se hizo rico firmando cheques, sino dando acciones y ahora también sus amigos son ricos.
Yo: Sí, pero no esto no es Facebook.
Cliente: Pues podría serlo, si le echas ganas.
No volví a teclear una sola línea de esa página y a los 6 meses suspendieron el dominio por falta de pago del cliente.