Pinches Clientes
Eventos trágicos

Prohibiciones

La empresa donde trabajaba impuso la prohibición de tener clientes propios. Tenías que llevar tus clientes a la empresa porque si no te despedían y cambio de llevarlos ofrecían un bono miserable, que era muy inferior a lo que cualquier podría ganar como independiente. Por supuesto, nos fuimos todos los que teníamos algo que perder si nos quedábamos.